Escuadradoras, Máquinas con Giros Constantes

Carlos Elías Sepúlveda Lozano

Periodista M&M

Las sierras escuadradoras son, quizás, las máquinas más empleadas en la industria mueblera, debido a que pueden adquirirse a bajo costo, son sencillas de manejar y perduran en el tiempo con un uso y mantenimiento adecuado.  Su función principal, cortar, no ha cambiado, pero los accesorios para mejorarla sí.

Las sierras escuadradoras son máquinas muy empleadas en la industria mueblera, puesto que realizan una función relativamente básica pero muy provechosa para los procesos que requiere la fabricación de muebles y sus derivados: cortar láminas y piezas de madera para reducir su tamaño a piezas específicas.

Por su función básica, la máquina como tal no ha sufrido grandes transformaciones en su funcionamiento principal, pero si han sido desarrollados una serie de accesorios y avances en algunas de sus partes que mejoran y facilitan, notablemente, las prestaciones al momento de ejecutar su labor.

Desde Adentro  

En la actualidad, existen sierras escuadradoras que presentan cambios significativos en su estructura interna para brindar ventajas y comodidades al momento del corte. La concepción en bloque del motor principal es una transformación importante, ya que tiene características que mejoran las prestaciones del equipo.

Un cambio notorio es que el eje circular es más robusto y se ubica sobre dos segmentos elaborados en fundición de acero, hecho que le brinda al disco de sierra mayor estabilidad y menor vibración cuando realiza el corte, para que el contacto de los dientes de la sierra con el material sea continuo y evitar así la desviación en el corte; esto brinda al industrial una homogeneidad en sus productos terminados.

Otro desarrollo que presentan las escuadradoras, a nivel interno, tiene que ver con su disco incisor (herramienta de menor tamaño que el disco de sierra principal utilizada para precortar la pieza y así evitar astillar la madera o su recubrimiento), que ahora es de tres ejes, por lo que es posible ajustar el alto y ancho de su corte teniendo en cuenta la anchura del diente del disco de sierra principal. Además, este disco posee un sistema que le permite trasladarse su posición y ubicarse en una cavidad ubicada debajo de la mesa de la sierra, para dejar el espacio que ocupa libre, como “parquearse” en otro sitio.

Precisamente por la posibilidad de reubicación del disco incisor en este tipo de escuadradoras, el operario puede instalar un disco de sierra principal de mayor diámetro que permite cortar 202 mm en 90º y 141 mm en 46º, lo que aumenta significativamente el rango máximo de corte de las escuadradoras estándar (150 mm aproximadamente). Así mismo, hay máquinas que pueden realizar un trabajo de ranurado a la pieza, para ello solo es necesario cambiar el disco por uno más ancho y de menor tamaño.

Como complemento de lo anterior, hay escuadradoras que admiten la manipulación del disco de sierra mediante un panel electrónico que posibilita programar la altura e inclinación a la que va a trabajar el disco, para lograr así, mayor precisión. El grado de inclinación puede ir entre 45º y 90º.

Es frecuente que las empresas incrementen los tiempos muertos de producción debido al cambio del disco de sierra principal, puesto que necesitan utilizar herramientas especiales para ello. Para mejorar esta desventaja, en la actualidad, existen máquinas que tienen un sistema de acople rápido para cambiar y apretar el disco sin necesidad de usar herramientas. Al ejercer fuerza es obtenida una presión suficiente y el apriete sin herramientas es gracias a una palanca para tal fin.

“Las escuadradoras son una de las máquinas para madera que más rota en el inventario. Los pequeños y medianos empresarios son los que más adquieren las escuadradoras debido a que tienen precios accesibles y reportan beneficios en acabado y precisión de las piezas que transforman”, Klaus Steiner, gerente de Makser Ltda.

Para la función de corte con inclinación que brinda la sierra escuadradora también ha sido añadido, en ciertos equipos, un elemento que mejora dicha acción, se trata de una pieza hecha con un polímero de alta dureza puesta sobre una guía de fundición de acero que va en los segmentos de inclinación guiados del disco. Esta pieza, por el material que la conforma, puede generar el desplazamiento sin necesidad de grasa o fluidos (autolubricante), no necesita mantenimiento y es insensible al polvo.

En cuanto a la mesa de la máquina, sobre la cual el operario coloca el material a cortar, existen desarrollos como los carros de aluminio anodizado soportados sobre guías cilíndricas de acero, o el sistema de rodillos de acero puestos sobre una guía o riel en forma de “X”, que llevan a cabo el desplazamiento del carro de una forma más suave para un movimiento sin interrupciones y garantizan un corte más uniforme. No requieren mantenimiento porque están cubiertos y tienen instalados cepillos limpiadores en su estructura.

 Este último sistema está construido en forma de paneles -como los de una colmena de abejas-, que le provee una mejor estabilidad a la hora de realizar el proceso de corte, porque el peso del material que se corta es distribuido uniformemente en toda la estructura. Pueden colocarse 300 kilos sobre un extremo del carro y este realiza el recorrido sin inconveniente, la mesa no se pandea para ningún costado, el sistema equilibra la carga.

También han sido adaptados motores para el movimiento de los carros, con el fin de reducir al máximo el error humano al momento de mover la pieza. Este sistema permite paradas y recorridos precisos.

Respecto al carro de bandera, que es el encargado de soportar la parte posterior de la pieza cuando está siendo cortada, las escuadradoras, en ciertas versiones, lo traen con sistema retráctil y hecho en su mayor parte de aluminio, por lo que puede desplazarse con un esfuerzo mínimo y no es necesario montarlo y desmontarlo.

“Son máquinas de precisión y buen acabado de corte gracias a la disposición del disco incisor que evita el desperfecto del material recubierto en el momento de ser cortado”. Juan Gómez, gerente Eurosierras S.A.S.

Así mismo, ciertos fabricantes de escuadradoras han desarrollado dispositivos para doble corte de inglete, los más sofisticados tienen una pantalla o mini computadora integrada  que registra el ancho de las piezas (A y B) y los ángulos deseados del marco. El resultado del ajuste es indicado con una décima de milímetro de precisión en la pantalla.

Los topes de las reglas pueden ser ajustados por medio de la escala hasta 1350 mm. Para la compensación de la longitud con relación al ángulo ajustado se usan las escalas de reglilla, por lo que la longitud de la pieza también puede definirse con exactitud en caso de cortes de ángulo.

Hay escuadradoras, de menor costo, que tienen el tope de inglete con graduación index, un tope mecánico que gira sobre un punto montado en el carro. La graduación index garantiza la relación del tope y la medida de la escala exactamente con el mismo punto cero sobre cualquier elemento. Es una versión más sencilla sin displays digitales.

Ya, en el caso de que en la producción sea frecuente transformar láminas de maderas largas y estrechas, es adecuado implementar barras neumáticas de presión, que ayuden al operario a sostener la lámina para cortes más precisos y lo protegen de manipular con sus manos, el material a transformar. La longitud de apriete es de 3000 mm, la altura de apriete de 80 mm. Al momento de realizar el apriete ambos segmentos de presión son dirigidos por separado.

En el mercado el industrial también puede encontrar sierras escuadradoras tipo windows programable, que permite que todas las partes y etapas de trabajo de la máquina sean programables desde la central de mando -pantalla que muestra toda la información necesaria para el proceso-, como por ejemplo el brazo lateral del carro, que le otorga a la escuadradora casi las mismas características que una seccionadora automática. Por la facilidad en el manejo de la pantalla, no es necesario realizar una inducción elaborada para que el operario la utilice. Esta clase de escuadradoras también traen conexión a internet y puerto usb, para poder cargar los programas de trabajo en caso que el industrial los desarrolle en un PC distinto.

Mercado: No Pasan de Moda

Los avances tecnológicos están en el corte de precisión gracias a la mesa de aluminio deslizador que discurre al lado de la hoja de sierra, la fiabilidad, la facilidad de uso, más posibilidades de cortes en ángulo y control eléctrico de los ejes principales”, Alberto Fiorani, gerente regional de América del Sur de SCM Group.

Las escuadradoras tienen el menor costo del grupo de sierras de corte en condiciones básicas de equipo, es decir, máquinas que hacen su operación completamente manual.  La gran ventaja es su precio, seguido por la facilidad de realizar cortes inclinados y en ángulo, tanto en el canto como en el tablero, función que no permiten las seccionadoras ni las sierras verticales, excepto las verticales que admiten acoplarles un dispositivo para cortes diagonales como opcional, pero a un alto costo.

La gran desventaja de las escuadradoras radica en el espacio requerido para su operación, el cual puede ser de aproximadamente 30 m², si se compara, por ejemplo, con los 9 m² de una sierra vertical, situación que ha llevado a que estas últimas desplacen en el mercado a las escuadradoras, pese al buen flujo de ventas que estas tienen en América Latina.

Los precios de las escuadradoras pueden ir desde los $15 millones para los equipos más básicos. El valor aumenta de acuerdo a las diferentes prestaciones que le brinde al industrial, la máquina en cuanto a su estructura y accesorios.

Las escuadradoras son máquinas clásicas que aunque su función no cambia drásticamente, siguen vigentes en el mercado, debido a la evolución de herramientas que permiten nuevos alcances de corte, mayor seguridad en el proceso y facilidad de operación.

Fuentes

Páginas web: www.gemini.com.cowww.felder-group.eswww.sierrasyequipos.com

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