FIMMA Brasil 2005, una Plataforma Comercial Hacia el Mundo

Ana María Berrío Baquero

Periodista M&M

La Feria Internacional de Máquinas, Materias primas y Accesorios para la industria del mobiliario, FIMMA, se realizó exitosamente del 15 al 19 de marzo en Brasil con la participación de 630 expositores, la asistencia de 36 mil visitantes y la más variada exposición tecnológica y comercial del país carioca.

FIMMA se realiza desde 1993 en la ciudad de Bento Gongalves, estado de Río Grande do Sul, Brasil, y se consolida hoy como una de las más importantes vitrinas brasileras para la comercialización de tecnología, la exhibición de productos y el ofrecimiento de materias primas y accesorios para la elaboración de muebles.

En su comienzo, 12 años atrás, esta feria vinculó a 187 expositores nacionales y 49 extranjeros para un total de 236 empresas participantes.  A partir de allí, la feria se viene realizando cada dos años con el fin de generar conocimiento y capacitación al sector mobiliario e innovar tecnológica, económica y creativamente al sector del mueble y la madera.

Como marco ideal, la región donde FIMMA se desarrolla está catalogada como uno de los principales polos mobiliarios del país y cuenta con las mejores industrias de muebles del mismo. De hecho, el parque de eventos, baluarte de la feria, es considerado uno de los más grandes de América Latina, con 50 mil metros cuadrados de área total.

Gracias a su organización, el crecimiento de FIMMA ha sido notable, tanto que este año 630 empresas participaron exponiendo sus productos y servicios frente a 36.800 visitantes especializados, vinculados a las grandes industrias del sector mobiliario, al segmento de los pequeños fabricantes, los carpinteros y el forestal.

En general, los asistentes pudieron conocer y adquirir maquinaria de todos los tamaños y precios, una completa oferta que abarcó desde herramientas básicas hasta equipos accionados por tecnología de punta, pasando por los tradicionales insumos para la elaboración de muebles como pinturas, herrajes, telas y maderas, entre otros.

Sobre esta plataforma, el principal objetivo de la feria fue -como ya es tradición-  concretar óptimos negocios, razón por la cual se desarrollaron dos proyectos de promoción de industrias y negociación paralelos a la feria.

El primero de ellos, llamado Proyecto Comprador, promovió una rueda de negocios que generó al menos 417 encuentros, reuniendo a 27 empresas importadoras, extranjeras, provenientes de 15 países con importantes fabricantes brasileños de materias primas y accesorios para muebles. Los organizadores de FIMMA  estiman que durante los tres días de la feria se generaron, gracias a este proyecto, negocios cercanos a 5,25 millones de dólares.

Paralelamente, se realizó el Proyecto Carpintero que tuvo como público específico al gremio en mención, reuniéndolo con el fin de proporcionarle capacitación e innovación en temas relacionados con la elaboración de muebles de madera y la incorporación de tecnología en su trabajo. Para ellos se organizó una demostración de maquinaria de menor tamaño y una variada agenda de actividades, durante el último día del certamen, a la que asistieron más de 1000 invitados.

Esta feria contó además, con otros programas de interacción para empresarios, el primero, llamado Al Invest tuvo como principal objetivo preparar reuniones, entre ellos, con el fin de concretar negocios y alianzas estratégicas. Ésta actividad contó con la participación de 110 empresas; 32 europeas, y 78 de Brasil, Argentina y Uruguay, dando como resultado final cerca de 350 encuentros comerciales.

Igualmente, este año la feria organizó por primera vez el Premio Innovación, cuyo objetivo fue motivar a las empresas expositoras de la feria a presentar sus novedades en diseño y tecnología para así convertir a Brasil en un centro de referencia mundial en tecnología, capacitación e innovación del gremio.

Y para cerrar, un efectivo proyecto paralelo que más que comercial tuvo carácter publicitario, fue el denominado Proyecto Imagen, a través del cual la feria invitó a nueve periodistas extranjeros de Alemania, Italia, España, Argentina, Chile y México para promover su imagen internacionalmente, llamado al que asistió la Revista M&M, por Colombia.

Sin duda, FIMMA se ha convertido en un importante motor de desarrollo para la industria del mueble carioca, pues a través de su operación se actualiza y activa técnica y tecnológicamente el sector, pero también para su fortuna, este motor ha encontrado eco y complemento en otras vitrinas comerciales que aportan al mejoramiento integral de la cadena, ya en el campo del diseño, la moda y la innovación.

Tal es el caso de la feria Movelsul, espacio organizado cada dos años en la misma sede de FIMMA, que tienen como objetivo presentar, promocionar y comercializar muebles terminados a través de diferentes muestras y actividades Entre las más importantes esta el Salón de Diseño, el más importante concurso de muebles de América Latina y el Proyecto Comprador, una iniciativa de fomento para la exportación.

Vale la pena señalar que tanto FIMMA como Movelsul se realizan en el Estado de Rio Grande do Sul, región de gran importancia para el sector mobiliario en razón que es allí donde se concentrar y funcionan más de cuatro mil industrias que genera cerca de 50.000 empleos directos en la materia.

La organización de FIMMA es auspiciada por la Asociación de las Industrias de Muebles del Estado de Río Grande do sul, MOVERGS y la feria de Movelsul es apoyada por el Sindicato de la Construcción del Mobiliario de Bento Gongalves, SINDMÓVEIS.

Generalidades de la Industria Mobiliaria Brasilera

A nivel forestal, como bien se sabe, Brasil cuenta con un inmenso potencial: de los 5.5 millones de kilómetros cuadrados de territorio brasilero, el 65 por ciento posee bosques naturales y el 4.6 por ciento, hectáreas que corresponden a bosque plantado, constituido en su mayoría por eucalipto y pino que se aprovecha en un 90 por ciento para la elaboración de muebles.

De hecho, factores como el buen aprovechamiento de esos recursos, la asociatividad de las empresas e industrias del sector y la capacitación constante de las empresas respecto a la competitividad internacional, han hecho que Brasil se posicione como uno de los primeros productores de muebles a  nivel mundial.

La base de su industria, de carácter familiar, se caracteriza por contar con una fuerza laboral y humana activa, sólida y estable, localizada en un 90 por ciento en la región centro sur de Brasil. Allí se ubican 13.500 compañías de las cuales 10.000 son microempresas y vinculan cada una máximo 15 empleados, 3000 son pequeñas empresas y reúnen máximo 50 empleados y hay 500 empresas con más de 150 empleados.

También vale señalar que la economía brasilera está organizada por centros regionales de producción. Para el mercado de los muebles, los principales son: Votuporanga y Mirasol en del estado de Sao Paulo, los cuales producen el 40 por ciento de la producción nacional y albergan la mitad de las compañías productoras.

El segundo lugar lo ocupan Sao Bento del sul y Chapeco, pertenecientes al Estado de Santa Catarina y son los mayores exportadores. Otros importantes centros productivos son: Bento Gongalves, Arapongas, Ubá y Linhares.

Pero esta expansión, organización, posicionamiento y buen balance no ha sido el resultado del azar, en realidad ha tenido como principio un proceso de cambios necesarios y oportunos que han una interesante actualización integral.

Así es como después de varios años de trabajo con maquinaria rudimentaria, en 1990 se dio en Brasil una renovación tecnológica importando equipos y conceptos de Italia, Alemania y Estados Unidos, lo que permitió un incremento notable en la producción nacional de muebles.  Hoy, este país, apropiando conocimiento y experiencia, ofrece innovadora tecnología para fabricar muebles al mundo.

De igual manera y gracias a que la mayoría de estas fábricas son de inversión brasilera, los ingresos generan también grandes divisas en la economía del país y hacen que se constituya como un sector firme y  bien estructurado.

De hecho, la industria mobiliaria en Brasil exportó en 1993 un total de 120 millones de reales, hoy, estas cifras alcanzan el billón de reales, aproximadamente unos 184 millones de dólares, lo cual demuestra un crecimiento representativo anual de 53 por ciento.

Mercado Internacional y su Producción

 La industria mobiliaria en Brasil representa el 0.7 por ciento del producto interno bruto del país y genera más de 800.000 empleos directos. Sus empresas trabajan día y noche con el fin de posicionarse permanentemente en el mercado internacional.

Su principal mercado de exportación es Europa, continente hacia el cual envía el 50 por ciento del total de las exportaciones y sus principales países consumidores son Alemania, Francia, Holanda, Inglaterra y Suecia.

Otro consumidor significativo es Estados Unidos, que demanda el 17 por ciento de la producción brasilera, mientras que el mercado suramericano absorbe alrededor del 15 por ciento de las exportaciones.

Por otro lado, los fabricantes han estimado que los productos de mayor solicitud son los muebles de pino y de madera sólida, teniendo como preferencia los de tipo residencial como camas, cocinas y salas. Éstos conforman el 69 por ciento de los productos elaborados. El segundo rango de productos son las bancas y sillas con un siete por ciento de la producción.

Los muebles de madera concentran el primer lugar en producción, sin embargo, también se elaboran una gran cantidad de muebles en metal y plástico; sin contar la fabricación de telas y resortes.

El Secreto de su Éxito

Además de aprovechar los recursos forestales, la industria del mueble se ha organizado para lograr un reconocimiento como parte activa de la economía, generando beneficios conjuntos para el sector y obteniendo un mayor posicionamiento en el mercado internacional.

Igualmente, los industriales brasileños han procurado la incorporación constante de la tecnología en sus fábricas, el conocimiento y la capacitación, lo cual ha hecho de ellos profesionales altamente competitivos a nivel internacional.

Otra fortaleza de los empresarios industriales del sector mobiliario, ha sido la adecuación para operar con los valores del dólar, usándolo como moneda principal en sus negocios internacionales, pudiendo así aprovechar las exigencias del mercado internacional para vender a bajos precios en el mercado nacional. Esto ha generado confianza en el consumo interno de muebles y una estructura empresarial firme.

Paralelamente, se han preparado generar estrategias que les permitan reaccionar frente a las diversas situaciones del mercado, por ejemplo, los empresarios están preparados para competir frente a la gran oferta de productos de igual calidad y a más bajos precios, que se importan gracias a los diferentes tratados multilaterales entre gobiernos.

Estos factores representan el ejemplo más claro de una industria organizada, competitiva, capacitada y estable, la cual ha dado pasos firmes con el fin de alcanzar su desarrollo. Brasil, se constituye entonces como un ejemplo digno de imitar por los diferentes países productores de muebles del cono sur.

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