Plan de Acción para la Reforestación Comercial, Ahora o Nunca

Camilo Marín Villar
Periodista M&M

El Plan de Reforestación, un proyecto forestal serio y sin precedentes, fija los lineamientos estratégicos para la consolidación de la cadena en el mediano y largo plazo, y establece como objetivo alcanzar la meta de 600.000 hectáreas comerciales para el 2014, junto a 400.000 orientadas para la restauración y protección ambiental.

El pasado mes de agosto, el Gobierno Nacional le entregó al sector, el Plan de Acción para la Reforestación Comercial, que desarrolla el artículo 66 de la Ley 1450 de 2011. En esencia, el documento establece el camino y la estrategia general, concertada entre los actores forestales y el Estado, para impulsar la plantación de árboles con fines comerciales en Colombia.

Buena parte, sino todas, las metas y estrategias contempladas en las bases del Plan fueron concebidas al interior del sector por los responsables del negocio maderero en el país. El texto final es el resultado de años de trabajo y concertación en equipo que, finalmente, logró eco merecido en el actual Gobierno. La hoja de ruta se nutrió de múltiples voces: del liderazgo gremial –en cabeza de Fedemaderas–, la experiencia de los reforestadores tradicionales y los nuevos; el trabajo juicioso de las organizaciones de investigación; la asesoría de expertos internacionales y los funcionarios encargados del tema.

Aunque en anteriores administraciones se implementaron medidas para empujar la reforestación, nunca antes la voluntad política había sido tan amplia y manifiesta como ahora; el propio presidente de la República, Juan Manuel Santos, ha expresado privada y públicamente que quiere reforestación en Colombia a gran escala, como uno de los motores de la locomotora agroindustrial.

La declarada voluntad del Ejecutivo y el contenido del Plan, despiertan un gran optimismo, a la vez que plantean un interrogante sobre sí, efectivamente, se podrán alcanzar sus objetivos para dar, de una vez por todas, el gran salto forestal. El esfuerzo mancomunado del sector, plasmado y elevado hoy a categoría de política de pública, hace que la obtención de este documento tenga un gran valor en sí mismo; constituye el primer paso firme de un largo camino. Ahora bien, otra cosa es lograr su cumplimiento.

El Presidente de la República, Juan Manuel Santos, se reunió el pasado 11 de agosto con el Presidente de Pronatura de Chile, Iván Castro, el Ministro de Agricultura, Juan Camilo Restrepo y la Alta Consejera para la Gestión Ambiental, Sandra Bessudo para hablar sobre el tema de reforestación en Colombia.

Para conocer el sentimiento sobre la posibilidad real que tiene esta iniciativa, la Revista M&M dialogó con algunos de los principales protagonistas en la consecución final del texto y quienes, a su vez, deberán asumir varios de los desafíos del Plan. Los entrevistados expresaron sus opiniones y resaltaron los puntos claves del documento, además alertaron sobre los principales obstáculos que habrá que superar y las decisiones que se deberán tomar para lograr las metas planteadas.

  • Alejandra Ospitia Murcia1, directora de Fedemaderas
  • ¿Cómo se logró el Plan de Acción Forestal?

La voluntad para la construcción de una agenda sectorial en el Ministerio de Agricultura (MADR) es la mejor que he visto desde que ingrese a la Federación. Al Presidente (Santos) y su ministro (Juan Camilo Restrepo) no es necesario convencerlos de las bondades y beneficios económicos, sociales y medioambientales de la reforestación comercial; ellos ya están convencidos. Este hecho, facilitó que la agenda sectorial, que se venía trabajando desde hace años en el seno de Fedemaderas, se incluyera en los principales programas de gobierno desde la campaña presidencial.

Fedemaderas presentó las propuestas a todos los candidatos presidenciales; particularmente, la iniciativa fue bien acogida por la campaña del actual Presidente quien, una vez se posesionó, nos invitó a presentarle un ejemplo basado en un bosque de 100.000 hectáreas. La Federación lideró y coordinó el proyecto, con la colaboración de los miembros de su Junta Directiva, expertos en diferentes áreas forestales y algunos colaboradores externos del sector con visión clara del tema.

Por ejemplo, los efectos ambientales y sociales de la propuesta los escribió el ingeniero forestal Renato Satta, gerente de Agrícola de la Sierra; la propuesta del bosque nativo la escribió Pizano; las cifras las revisó Ernesto Gutiérrez Aparicio, presidente de Refocosta, Incluso, expertos de Finagro, nos colaboraron con la parte financiera.

Por su parte, el Gobierno abrió aún más el compás e involucró diversos actores como la academia, el Sena, Proexport, el Ministerio del Medio Ambiente, el Ministerio Comercio Exterior, Conif, el ICA y Corpoica; con todos ellos, junto a los empresarios se abrió una gran mesa de discusión y concertación para lograr el actual Plan. Además, el texto final se nutrió del Acuerdo de Competitividad del Sector Agropecuario firmado en abril del presente año.

  • En sí, ¿éste es un logro o simplemente el primer paso de un largo camino?

Si lo analizamos como que el sector está empezando a alcanzar sueños, entonces es un logro. Pero si lo miramos como la posibilidad de crecimiento real, es apenas el primer paso de la ruta; el verdadero triunfo será llevarlo a la realidad. Aunque, de hecho, el documento ya es valioso pues compromete claramente entidades, recursos y actores de todo el sector a mostrar resultados en escenarios razonables y realizables.

  • ¿Cuáles fueron los mayores obstáculos en la consecución del Plan y qué faltó por incluir?

Las mayores dificultades de discusión se dieron a la hora de asignar responsabilidades a los actores y entidades que participaron en menor medida, como el Sena y el Ministerio de Comercio Exterior. Por ejemplo, a la cartera de Comercio se le solicitó colaboración para realizar algunos estudios de mercado, los cuales no existen hoy aún. La limitante es que, tanto en Proexport como en el Ministerio, no hay funcionarios suficientes para trabajar y resolver las necesidades de un sector en particular. Un funcionario debe gestionar y apoyar a tres o cuatro sectores a la vez, todos con características muy distintas. También fue difícil llegar a un acuerdos obre aspectos como la zonificación y focalización de las áreas susceptibles para reforestar. En general, el Plan es una iniciativa completa y en la medida que comiencen a ejecutarse sus líneas de acción se irán aclarando y puntualizando los temas específicos.

  • ¿Hay riesgo que no se ejecute?

La Ley que consagra el Plan Nacional de Desarrollo es una realidad, un hecho jurídico, que en su artículo 66 ordena la creación del Programa Nacional de Reforestación Comercial, además muestra la clara voluntad del Gobierno.

Siempre existe el riesgo que algunas partes del proyecto no se ejecuten, porque las responsabilidades son colectivas y depende de varios actores.Por ello, lo que se consigna en el documento necesita del trabajo de todos los involucrados. Lo importante es que ya tenemos fechas y tiempos de cumplimiento, y un cronograma establecido; Planeación Nacional cuenta con una agenda clara para cada una de las líneas de acción.

No puedo asegurar que todo se va cumplir al pie de la letra, simplemente con este documento. El trabajo empieza ahora y corresponde a todos los responsables de la cadena hacer un seguimiento constante para que las metas se logren. Debemos hacer una labor de veedores, los medios, el gremio, reforestadores e inversionistas.

  • ¿Qué destaca del Plan?

Sin duda, el fortalecimiento institucional de la política de reforestación en Colombia. Desde hace años estábamos pidiendo que el MADR creara una “casa forestal”, un lugar en dónde se nos escuche, la Ventanilla Única para unificar los trámites y centralizar los procesos, el fortalecimiento del ICA y de Conif, y hoy todo ello quedó plasmado en el documento.

Además, es necesario resaltar los elementos del capítulo 5.5 (Coordinación y Articulación), ya que Fedemaderas luchó intensamente para que se integraran en el documento final, son puntos transversales que establecen la creación de mecanismos de seguridad jurídica, inversión en infraestructura de transporte adecuada y adopción de medidas estructurales para controlar la revaluación, tres claves que se necesitan para garantizar el desarrollo forestal del país. El negocio forestal necesita contratos de estabilidad jurídica a 25 años y no a 15, pues la naturaleza de la plantación así lo establece. Además, necesitamos inversiones en vías para el transporte de la madera y seguridad cambiaria.

  • De uno a diez, ¿qué probabilidad le da a la meta de alcanzar 000 hectáreas para el 2014?

Si las condiciones se dan, los recursos se asignan y el sector privado hace las inversiones, es perfectamente probable, yo diría que, de uno a diez, ocho.

Las condiciones se están dando en ambos lados: el MADR ya está gestionando los recursos a través del Proyecto de Presupuesto General para el 2012. Por su parte, el sector privado ha demostrado que está interesado en invertir; en el último año, sin tener las condiciones establecidas en este Plan, se sembraron más de 60.000 hectáreas. De hecho, no hay semana, en la que Proexport no tenga solicitudes de inversionistas de diferentes países interesados en apostarle a la reforestación en Colombia.

  • Juan Camilo Restrepo, ministro de Agricultura y Desarrollo Rural
  • ¿Qué tan comprometido está el Ministerio y el Gobierno con el proyecto forestal?

El Gobierno quiere y está trabajando en una política forestal estable y de largo aliento. Vemos con mucho interés y ratificamos como una inversión prioritaria la reforestación comercial, ya que tenemos un gran potencial en Colombia. Por ejemplo en Chile, un país con menor número de tierras aptas para la reforestación, el negocio forestal es el segundo renglón de exportación, después del cobre. Es un sector generador de empleo, pues no sólo se requiere personal para la siembra, también incluye el mantenimiento, corte, industrialización y transporte de la madera.

Juan Camilo Restrepo Salazar, ministro de Agriculturay Desarrollo Rural.

De manera que grave ceguera y grave torpeza cometeríamos, si empezamos a estigmatizar la reforestación y a darle la espalda. Estamos comprometidos con la reforestación, no sólo para fines comerciales sino también en la replantación del bosque natural en lugares estratégicos.

Es por esa razón que el Gobierno ha dispuesto, en el proyecto de Ley que tramitará ante el Congreso y que busca la reingeniería a las Corporaciones Autónomas Regionales (CAR), que al menos el 10 por ciento del presupuesto que manejen las CAR, obligatoriamente, sea destinado para financiar nuevas plantaciones protectoras en las cabeceras de los ríos.

  • Víctor Nieto, miembrodel Grupo Directivo de Conif
  • ¿Qué destaca del Plan?

Hay que destacar la voluntad del Presidente expresada en este Plan, de hecho, el propio mandatario se ha apersonado del tema e identifica y reconoce el gremio y a sus líderes. Ya no somos sólo los actores del sector sino el propio Presidente de la República el que promueve la idea.

Pero la voluntad política no basta, por ello hay que continuar trabajando y acompañado al Gobierno. Considero que es una oportunidad única, de oro, que estamos en el momento adecuado, y no se puede desaprovechar, de lo contrario Colombia seguirá atrasada en materia forestal.

También, conviene resaltar que las metas plasmadas en el Plan son realistas, antes la meta era plantar 1.000.000 de hectáreas comerciales al 2014, hoy la cifra se depuró a 600.000 ha comerciales y 400.000 ha de conservación. En materia comercial actualmente contamos con una base de 350.000 ha plantadas, y 310.000 ha de conservación; entonces, en los próximos tres años se deberán sembrar 250.000 ha de árboles para fines comerciales y 90.000 ha con fines de protección. Esto es positivo, ya que inicialmente el Plan era demasiado ambicioso.

  • ¿Qué le falta?

Aunque el documento crea la Dirección Forestal Nacional y resalta la importancia del Consejo de la Cadena, considero que hace falta darle más poder de decisión al sector dentro del Ministerio de Agricultura. Debemos tener una cabeza visible al interior de esta cartera. Necesitamos empoderar y respaldar un experto, de la mejor calificación técnica y política posible, para que tome el liderazgo y optimice esta oportunidad y sea la voz en el Gobierno para dirigir y llevar las metas de la reforestación a un final feliz y efectivo.

Por ahora, sé que el Presidente (Santos) delegó a José Roberto Arango2, asesor y alto consejero del Gobierno, como veedor del proceso forestal. Ahora bien, es asunto de la cadena alimentar con información objetiva a esta persona.

También, es importante resaltar que el documento no deja claro de dónde saldrá el dinero para investigación forestal. La productividad forestal de la reforestación está en relación directa con la implementación de un proceso de investigación permanente, consistente y científicamente ejecutada, y para esto es necesario una asignación directa del Estado al cumplimiento de un plan de trabajo con metas y objetivos definidos. El actual Plan acertó al reconocer recursos específicos a las metas de plantación por medio del CIF, pero no define la estrategia de inversión de recursos a la investigación como mecanismo estratégico de inversión en el desarrollo de mejores plantaciones.

  • ¿Cuáles son los retos a enfrentar?

El mayor reto es lograr que las nuevas hectáreas plantadas se desarrollen de la mejor calidad posible, ya que estas serán la semilla para que el país se convierta, realmente, en un líder forestal en Suramérica. Las plantaciones actuales, aunque han sido un gran intento de desarrollo, muchas aún poseen problemas en su conceptualización e implementación y hemos cometido graves errores. Es necesario mejorar los procesos, ser eficientes y siempre apuntar a esquemas productivos, para lo cual son necesarias acciones como emplear semillas certificadas, definir puntos geográficos específicos para focalizar áreas productivas y reducir el número de especies a sembrar. Esta puede ser una visión drástica, pero es necesaria.

Víctor Nieto, miembro del Grupo Directivo de Conif.

Debemos evitar que los nuevos reforestadores que accedan a recursos del Estado, establezcan plantaciones sin criterios de agregatividad, visión de mercado o producción mínima. Es muy importante que los recursos del CIF, que en este momento se asignen con base en el área plantada, comiencen a entregarse de acuerdo al cumplimiento de evaluación, que apunten a la generación de núcleos de producción y calidad.

Con base en análisis, datos y muestreos técnicos, es necesario monitorear las reforestaciones subsidiadas por el CIF, para cumplir metas mínimas de crecimiento y productividad. Hasta la fecha, se han invertido los recursos del CIF solamente bajo el criterio del área plantada. Así mismo, debemos focalizar rigurosamente las áreas en las cuales se deben sembrar los nuevos bosques, incluso ser estrictos en limitar los recursos a las áreas determinadas.

Hoy existe una grave desagregación de las áreas plantadas con recursos del CIF, el negocio forestal exige focalización de volúmenes de madera para lograr llegar al mercado con economías de escala y suficiente abastecimiento a la demanda. Debemos corregir los errores pasados y promover un esquema comercial, en el que el reforestador optimice los procesos de producción, manejo, transporte y transformación.

Bajo el mismo criterio, es importante reducir el número de especies a utilizar en las plantaciones con fines comerciales (pino, eucalipto, teca y melina, posiblemente las más opcionadas). Proyectos con otras especies pueden estar presentes en una segunda fase del Plan, ya que es altamente probable que la inversión extranjera provenga principalmente de Chile y Brasil, que tienen un mercado definido con productos de pinos y eucaliptos; entonces, es muy factible que el desarrollo reforestador y el consumo de materia prima este, principalmente, orientado al uso de estas especies.

  • ¿Con esta iniciativa no le estamos entregando las oportunidades a los extranjeros?

Las oportunidades están puestas sobre la mesa para cualquier clase de inversionista, ya sea colombiano o extranjero. Tal vez el valor agregado de un inversionista extranjero, con proyectos de gran envergadura, es que al conocer y manejar el mercado es muy factible que estimule un desarrollo más acelerado. Los pequeños y medianos reforestadores locales se verán beneficiados indirectamente, al tener acceso a recursos genéticos, servicios, proveedores, capacitación, protección sanitaria y apoyo contra incendios.

  • Iván Castro3, presidente de Pronatura – Chile ex director ejecutivo de Conaf

El presidente de Pronatura en Chile y exdirector de Conaf (1980-1990), Iván Castro, fue invitado al Palacio de Nariño por el Presidente de la República, para discutir sobre las experiencias que llevaron en el pasado a convertir a Chile en un país forestal, y de esta forma, buscar los mecanismos por los cuales Colombia también podría hacerlo, en las condiciones actuales de oportunidad del comercio mundial de madera y la oferta ambiental para el establecimiento de bosques en el país.

  • ¿Cómo analiza la voluntad del gobierno colombiano para ejecutar un proyecto forestal?

Constaté con agrado que el Presidente (Santos) tiene un profundo conocimiento de las potencialidades del sector forestal en Colombia y el deseo firme de generar en su administración, los aspectos que viabilicen el desarrollo de masas boscosas, recuperando suelos improductivos e iniciando un proceso de creación de plantaciones que alienten el empleo y el desarrollo social que estas actividades pueden impulsar.

  • Iván Castro Poblete, presidente de Pronatura – Chile

    ¿Consdera viable el proyecto forestal colombiano?

Encuentro viable el Plan dereforestación de Colombia y para llevarlo a cabo es importante generar alianzas estratégicas entre el sector público y los privados. Recordemos que los planes se implementan vía la emisión de requerimientos y exigencias de las autoridades. Esta tarea debe llevarse con firmeza, pero con prudencia; el profesional y la institución ligada al Estado deben maximizar su criterio, sin ahogar con requerimientos innecesarios la iniciativa de los privados.

Destaco de su Plan, antes que nada, la oportunidad que significa disponer de más de 10 millones de hectáreas susceptibles de ser forestadas y la voluntad de su Presidente, que se debe traducir en apoyos concretos.

  • ¿Cuál fue la clave que generó el desarrollo forestal chileno? ¿Cuál es la clave colombiana?

En Chile, el desarrollo se logró con reglas de juego estables, un servicio forestal que nace por la vía de empoderar una entidad existente (Conaf) y un país que contaba con suelos forestales, a esa época, disponibles, y agentes privados deseosos de tener una oportunidad de actuar. El sostenimiento de las reglas, es una cualidad que en el caso chileno, todos reconocen. Ciertamente, Colombia tiene que hacer su desarrollo mirando su propia realidad; tienen suelos aptos para forestar en abundancia, por ello deben darse las reglas de juego claras y de largo plazo, que trasciendan varios ejercicios presidenciales, además necesitan trabajar en una institucionalidad forestal fuerte, la cual hoy no existe pero que es indispensable.

  • ¿Cuál es el mayor reto de Colombia para lograr el desarrollo forestal?

El principal desafío de Colombia es lograr una institucionalidad forestal definida y activa, que la autoridad pública, actual y futura, coincida y mantenga el apoyo. Adicionalmente, la entidad forestal debe ganarse el respeto de los actores privados que conforman el sector y, principalmente, el respeto del pueblo colombiano. Cuando los servicios forestales son reconocidos por la gente, ganan confianza y tienen credibilidad, todo se hace más fácil.

Los países que disponen de suelos abundantes y no despegan forestalmente, revelan una institucionalidad débil e indiferencia de los ciudadanos. Ello conlleva a la pérdida de oportunidades para crecer, debilitamiento del sector y legislaciones poco claras. Lo anterior es algo lamentable pues el retraso de rescatar los suelos forestales, suele incluir el empeoramiento de los mismos, ya que estos son presa fácil del deterioro que les provoca los efectos climáticos.

  • Renato Satta E, gerente general, Compañía Agrícola de la Sierra
  • ¿Está satisfecho con la ruta de acción propuesta en el Plan de Acción Forestal?

Las líneas estratégicas enunciadas cumplen a cabalidad con lo requerido para el desarrollo de esta Industria; tener claridad en los objetivos, fijarse metas reales y alcanzables, establecer los procesos financieros, identificar los procesos productivos, incentivar la enseñanza, la investigación y desarrollo tecnológico y fortalecer y articular la política y la institucionalidad, sin ninguna duda, nos llevarán a buen puerto.

  • ¿Qué elemento considera es el más difícil de lograr?

Considero que las barreras principales estarán en el tema financiero, ya que los resultados son de mediano y largo plazo, por lo que las necesidades puntuales podrían atentar sobre estos. Otro riesgo es la gran cantidad de paradigmas contrario a estos procesos, los que están arraigados en instituciones del Estado y que se sumen a contribuir a estos procesos; es por eso que el fortalecimiento de la Institución es tan necesario.

  • ¿Le hace falta algo a esta estrategia?

Siendo exigente, creo que le faltan las metas al largo plazo y la proyección que trascienda a la actual administración. Así como estos planes trascienden a los gobiernos, para los inversionistas involucran muchas generaciones. Una meta real a largo plazo, ejemplo, la fecha meta del primer millón de hectáreas plantadas, habría sido bueno incluirla.

Citas

  • Alejandra Ospitia. Abogada, con formación en gerencia de Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes), actualmente ocupa la dirección ejecutiva de La Federación Nacional de Industriales de la Madera, gracias a su gestión y liderazgo, el sector ha ganado reconocimiento y visibilidad ante el Estado y la sociedad. El gremio y el Gobierno le reconocen su excelente gestión en el desarrollo y socialización del actual Plan de Acción para la Reforestación Comercial.

Ospitia ha combinado su carrera profesional entre el sector público y la empresa privada; trabajó en Acopi, primero como asesora externa y años más tarde ocupo la vicepresidencia de esta entidad; además, se desempeñó como gerente de la Corporación para el Desarrollo de las Microempresas.

En el Gobierno del presidente, Andrés Pastrana Arango, fue asesora del Ministerio de Desarrollo, acompañando la administración de Eduardo Pizano de Narváez. Actualmente, además de ser la vocera de los empresarios madereros, conduce la cátedra de Política Pública de Industria, en la Universidad Externado de Colombia.

  • José Roberto Arango Pava. Economista de la Universidad Javeriana de Bogotá, con máster en Gestión Pública de la Escuela de Gobierno de Harvard. Empresario antioqueño, asesor presidencial en los últimos dos gobiernos (Uribe Vélez – Santos Calderón), es hoy delegado del presidente, Juan Manuel Santos, como veedor del proceso forestal en Colombia.

A él se le atribuyen la reorganización y recuperación de empresas como Rápido Ochoa, Gravetal, Acerías Paz del Río y Coltejer, firmas que estuvieron a punto de quebrar y que hoy se mantienen sólidas. Desde el año anterior ha sido encargado del salvamento del Club Deportivo Los Millonarios y la Entidad Promotora de Salud Famisanar. Quienes lo conocen, aseguran que es un profesional perseverante y apasionado por el trabajo, además de contar con la total confianza del actual presidente.

  • Iván Castro Poblete. Presidente de la Asociación Gremial de Trabajadores del Sector Forestal de Chile (Pronatura A.G.). Castro Poblete es un reconocido ingeniero, experto del tema a nivel internacional. Se desempeñó como Director Ejecutivo de la Corporación Nacional Forestal de Chile (Conaf) durante 1980 y 1990, década en la que el país austral logró sentar las bases de su actual desarrollo industrial forestal, maderero y mueblero.

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